Actualidad del cine español

reportajes


Los ojos de San Sebastián

Quince cineastas, doce cortometrajes, una ciudad. Kalebegiak (Ojos de la calle) mostrará en el Velódromo, ante tres mil personas, el poliédrico retrato de Donosti que ha realizado su portentosa cantera local de realizadores

21/09/2016 | Reportajes
Los ojos de San Sebastián

©El punto ciego, de Iñaki Camacho

Animación e imagen real. Ficción y documental. Película analógica y cine digital. De Los Ángeles a la playa de la Concha. Diversidad de medios, estilos y caracteres para conformar el mosaico de una ciudad que rebosa cine y que este año ha sido elegida capital cultural europea: San Sebastián. Moriarti Produkzioak respalda este proyecto en el que tres generaciones de cineastas ponen imagen y sonido a su Donosti particular. De apellidos ya para siempre asociados a la cinematografía donostiarra –Querejeta, Medem, Uribe– y realizadores en plena consagración –Calparsoro, Cobeaga– a estudiantes y cineastas noveles. El Velódromo, enclave fijado en la memoria infantil de todos ellos, será testigo de su canto polifónico de amor a su ciudad y a su cine.


Por Chusa L. Monjas y Enrique F. Aparicio



 
©Narciso


Koldo Almandoz


A Koldo Almandoz le sedujo del proyecto Kalebegiak “la posibilidad de hacer algo que se sale de lo que suele ser mi línea habitual de trabajo” y que, al plantearle la posibilidad de hacer una película sobre su ciudad, le vino enseguida “una idea que me tomé como un reto sacar adelante”. El resultado es Narciso, un corto de ciencia ficción y tono humorístico, en el que pone sobre la mesa lo que “los donostiarras sentimos por nuestra ciudad. El mero hecho de hacer una película sobre ella es ya un hecho bastante donostiarra y narcisista”. Su trabajo, donde se mezclan el “amor y desamor por el cine y por la ciudad”, se verá en el Velódromo, “toda una experiencia: una pantalla gigante y 3 000 personas con ganas de pasarlo bien. La gente lleva bocatas, bebida… Es una forma de ver cine que a mí me retrotrae a mi niñez”.

 

 
©Iraila


Asier Altuna y Telmo Esnal

Les gusta hacer cine, meterse en su entorno y “dar la vuelta a la tortilla”, así que Asier Altuna y Telmo Esnal entendieron que el mejor lugar para hacer lo que tanto les complace era la Bahía de la Concha, en uno de los días más importantes del año para los donostiarras: las regatas. Una jornada “de fiesta, color, júbilo y risas” que les sirvió para contar una situación dramática. “Ponemos en contraposición el ruido con el silencio, la alegría con la tristeza. Algo de eso pasa con este tipo de eventos. Mucho ruido, fiesta, derroche de creatividad, pero ¿qué queda de todo eso?”. La respuesta está en Iraila, historia protagonizada por Kandido Uranga que supone su vuelta conjunta al cortometraje, un formato “en el que nos sentimos cómodos y que nos permite experimentar”. Altuna y Esnal no pueden esperar para ver esta historia de suspense en el Velódromo. “Es un placer ver a 3 000 personas disfrutar de una película en unas condiciones de sonido e imagen espectacularmente buenos”, apostillan.

 

 
©Los Angeles Observer


Luiso Berdejo

En película súper 16mm, blanco y negro, en inglés y desde Los Ángeles. Así plasma Luiso Berdejo su visión sobre su ciudad natal. “Me sentí muy honrado al ser uno de los elegidos para homenajear a mi ciudad a través de un cortometraje, como donostiarra y como cineasta”. Los Angeles Observer se acerca a San Sebastián “a través de los ojos de alguien que la dejó hace décadas, así que la perspectiva es fundamental en la historia”, y “lo insólito viene de la mano de la pátina de melancolía con la que el paso del tiempo ha teñido los recuerdos del protagonista”. Para Berdejo, que se ha sentido “cómodo y libre” en el que es su quinto cortometraje, “el cine es una pasión pero también es un medio, y poder servirse de la narrativa audiovisual para mandarle un mensaje de amor a San Sebastián creo que ha sido un auténtico regalo”.

 

 
©Testimonio


Daniel Calparsoro

Enrique Casas, político del Partido Socialista de Euskadi, fue asesinado por ETA en 1984. Su viuda, Bárbara Durkhop, narra treinta años después sus vivencias en Testimonio, el corto documental con el que Daniel Calparsoro colabora en Kalebegiak. El director reconoce que “los filmes colectivos no se encuentran entre mis favoritos”, pero “el hecho de apoyar la capitalidad cultural de Donosti me supone un honor además de un reto”. Con la presencia de Durkhop ha querido reflejar “una parte oscura de la realidad donostiarra y que de alguna manera se quiere esquivar. Sin duda es algo insólito”. Para Calparsoro, la propuesta “nace de un compromiso ético con la ciudad donde me crié. Técnicamente el corto es muy sencillo. Lo fundamental es el testimonio de Bárbara”. La proyección en el Velódromo del proyecto (“una gran noticia”) da valor al cortometraje, “un formato especial. Las películas lo son por lo que cuentan, más que por su duración”.

 

 
©El punto ciego


Iñaki Camacho

Iñaki Camacho se estrena como director con Puntu itsua (El punto ciego), que “muestra una ciudad en la que conviven dos culturas opuestas: una tradicional, contemplativa y más reflexiva, y otra moderna, impulsiva y frenética, sumergida en un día a día que no permite valorar lo que rodea a cada uno”. Accedió al proyecto a través de un concurso y valora su presencia como “una oportunidad única”. Mezcla en su historia dos amores, “al cine y a San Sebastián. En el guión además hay un amor distante que surge de la nostalgia del autor, ya que Inko Martín, que firma el libreto, vive en Austria gran parte del año”. Camacho ha desarrollado su carrera entre cortometrajes y publicidad, y reconoce que la dificultad del corto deriva de que “tienes que plantear las reglas del juego en el minuto uno. Con dos brochazos retratas a los personajes para que el espectador se sumerja en la historia”.

 


©Bidexka


Borja Cobeaga

“Si coges cuatro donostiarras, uno será cocinero y otro director de cine”, bromea Borja Cobeaga, que considera San Sebastián “una ciudad muy apegada al cine: por el festival, por la afición, por la cantidad de directores que somos de allí…”. Tras rodar en su localidad Negociador, la idea de volver a usarla de escenario “me atraía mucho, porque fue una gozada”. Bidexka, su corto, se sitúa en el barrio de Gros, “donde crecí”, y en el Donosti más icónico: los cubos de Moneo, el Kursaal. Allí sitúa escenas de acción, “eso se ve poco en San Sebastián: ruido, coches a toda velocidad… Es un lugar más de pasear los domingos y comerse un helado, pero en mi corto hay movida”. Además lanza una parodia sobre “un tema muy donostiarra”, que no puede contar porque “hay una sorpresa final que revela que el tema de la historia que hemos escrito Diego San José y yo no es solo acción trepidante”.

 

 
©La chica de la luz

 

Maider Fernández y María Elorza 

Una noche, Maider Fernández y María Elorza, Las chicas de Pasaik, se encontraron por casualidad con una mujer china que vendía objetos luminosos en las calles de Donostia, y empezaron a fantasear. “Nos preguntamos qué pensaría de las personas que están de fiesta, pasándoselo bien, mientras ella está trabajando”, comentan las autoras de La chica de la luz, corto documental en el que plasmaron la búsqueda de este personaje desconocido al que solo vieron una vez, y la visión de esta mujer extranjera de la vida nocturna de una ciudad que han retratado en su aspecto más onírico. Elegida su propuesta vía concurso, a este tándem –que hacen doblete en el certamen porque otro de sus cortos, Gure hormek, figura en Zabaltegi-Tabakalera– le hace especial ilusión que su imagen de San Sebastián se estrene en la urbe que han retratado, y más que sea en el Velódromo. “Para nosotras, que estamos empezando, es una gran oportunidad”. 

 


©Kresala


Ekain Irigoien 

Su guión fue uno de los tres seleccionados para formar parte de Kalebegiak, lo que le dio la oportunidad para volver al cine. "Después de tantos años en la televisión, he disfrutado muchísimo de Kresala –salitre en castellano–. Para un recién llegado, realizar tu primer corto rodeado de tantos directores consagrados y que se estrene delante de un público tan exigente como el del Zinemaldia, es un regalo que difícilmente podía haber imaginado”, resalta Ekain Irigoien. Este autor novel podía haber filmado esta producción sobre un pescador que, pese al fuerte temporal que azota el Cantábrico, decide salir a la mar, en cualquier pueblo costero. Pero para el cineasta fue “un lujo” hacerlo en la ciudad en la que nació hace 35 años. “San Sebastián ha disfrutado del mar, pero también lo ha sufrido”, advierte el responsable de este homenaje a los pescadores que perdieron la vida en el mar.

 

 
©La ballena real


Julio Medem 

Ha realizado el único corto de época del proyecto, La ballena real, historia ambientada en 1902 e interpretada por Marta Etura y Xabier Perurena. Julio Medem ha fusionado el pasado ballenero de San Sebastián, la decisión de la reina María Cristina de veranear en esta ciudad y un personaje por el que siente fascinación: Cristóbal Balenciaga, cuyo padre, José, tenía una trainera, barca en la que a la reina le gustaba dar paseos. “Se sentaba en una silla colocada en la popa y disfrutaba rodeada de vigorosos remeros. Un día, avistan una ballena y su majestad insiste en hacerse a la mar junto a José Balenciaga, su hijo Cristóbal y un arponero”, declara el director. Examinar la ciudad en la que nació “y crecí como cineasta” y los compañeros fueron sus razones para formar parte de esta aventura cinematográfica que se verá en el “templo popular” de Donostia, “el mejor destino que podía tener”.

 

 
©Kutxa Beltza


Izibene Oñederra e Isabel Herguera 

Kutxa Beltza es el título de la única pieza de animación de esta iniciativa. Izibene Oñederra e Isabel Herguera trabajaron juntas el guión visual y cada una realizó su parte independientemente. Con un equipo de trabajo repartido entre Italia, la India, Azkoitia y Donosti, se enfrentaron al reto de crear una película “mediante dos propuestas de animación radicalmente diferentes”, apunta Oñederra, que se encargó del interior del faro, mientras que Herguera asumió el exterior. Su historia sucede en un lugar muy conocido que se establece al comienzo. “Una vez que situamos el paisaje real, es muy fácil crear un mundo imaginario con un lógica propia y arrastrar al espectador a una ciudad fantástica que apenas guarda referencias con la realidad”, dice Oñederra. Herguera, por su parte, destaca que se plantearon una visión “perversa, psicótica, de un lugar muy emblemático de la ciudad. “Nuestra intención era alterar la percepción, dejarnos llevar por una pesadilla en la que se mezcla el tópico donostiarra con los recuerdos de otros lugares o situaciones”.

 

 
©Txintxorro


Gracia Querejeta

 “Yo nací en Madrid, pero en Donosti aprendí a andar”. Gracia Querejeta asegura que la localidad vasca es su “ciudad de referencia”. Por eso, cuando la llamó Michel Gaztambide para participar en el proyecto, sintió un “subidón total”. El resultado, Txintxorro, muestra San Sebastián como “telón de fondo de una historia de crecimiento y superación adolescente. Quizás detrás estén algunas vivencias de mis trece o catorce años, pero no es autobiográfico”. También reconoce la influencia de 'Adolescencia varada', un cuento de su tío Juan Ignacio Querejeta recogido en el volumen El tren de las 7:30. Querejeta no es una ajena al mundo del corto: “Me siento tan cortometrajista como largometrajista, me muevo bien en ambos mundos”, y reconoce el “puntazo” de estrenar Kalebegiak en el Velódromo. “Nos llevaron a los premiados el año de Cuando vuelvas a mi lado. Nos quedamos impresionados mi padre y yo. Es maravilloso que el cine pueda reunir a tanta gente entusiasta”.

 

 
©La casa del frío


Imanol Uribe

Imanol Uribe se animó a participar en esta propuesta colectiva relacionada con San Sebastián porque el recuerdo del filme francés Paris vu par... (1965), en la que seis directores cogían el pulso a la vida en distintos barrios de París, aún perdura en su memoria. El cineasta firma el corto documental La casa del frío, rodado en el albergue de invierno de Zorroaga, donde cada noche unos 30 mendigos pernoctan para protegerse de las bajas temperaturas. “Intento ponerme en la piel de los sin techo, de las personas sin hogar, que duermen en La casa del frío. Es un punto de vista que a más de uno le sorprenderá, como me ha ocurrido a mí”, anuncia Uribe, que ha contado con testimonios de varios indigentes y de Omar, que trabaja en el citado refugio. Que esta producción tenga como marco el Velódromo le parece “que cierra el círculo perfectamente al convertirse en una experiencia ciudadana en el más amplio sentido de la palabra”.



contáctanos

C/ Zurbano, 3
28010 MADRID
Tel.: (+34) 915 934 333
Fax: 915 931 492
academia@academiadecine.com

Paseo de Colón, 6
08002 BARCELONA
Tel.: (+34) 933 196 010
Fax: 933 191 966
claraagusti@academiadecine.com

Prensa
Tel. : (+34) 915934333
Ext. 1
prensa@academiadecine.com.

Aviso legal · Política de privacidad · Política de cookies

Ademia de las Artes y las Ciencias del Cine español